sábado 27 de agosto de 2011

domingo 31 de julio de 2011

El Camino de Santiago (III)



Ich bin dann mal weg!

Gracias a la visita de unos amigos de Recklinghausen (ciudad alemana en la que estuve de Erasmus) he sabido de algo que me ha llamado poderosamente la atención. Ich bin dann mal weg – Meine Reise auf dem Jakobsweg es un libro en el que Hape Kerkeling, famoso humorista alemán y que por cierto también es de Recklinghausen describe de forma muy amena y divertida su viaje por el Camino de Santiago, o al menos eso es lo que me dijeron mis amigos. Yo no lo he podido leer ya que no existe traducción al castellano pero como quiero retomar el alemán este curso que viene, espero alcanzar pronto el nivel suficiente para leer un libro de estas características.

En definitiva, como decía en la primera frase de la entrada, me largo! Tengo ya todo preparado menos mi cuerpo, pues el entrenamiento que tan concienzudamente me había preparado no lo he acabado cumpliendo y creo que lo voy a pagar en los próximos días.

Todos los días sacaré algo de tiempo para escribir sobre mis impresiones de cada una de las etapas y cuando esté de vuelta lo iré subiendo poco a poco al blog.

Hasta la vista!

miércoles 13 de julio de 2011

El Camino de Santiago (II)

Ya tengo bici !!


Tras muchos quebraderos de cabeza y cálculos económicos me terminé decidiendo por esta preciosidad de bicicleta. Me salió bastante barata de segunda mano y resulto ser mejor de lo que esperaba ya que el vendedor había hecho algunas mejoras a la bici.

Hoy la he estrenado y va como la seda aunque mi culo esté ahora mismo, quejándose de mis palabras.

jueves 7 de julio de 2011

El Camino de Santiago (I)

Salto de la cama, son las 9:30 de la mañana. En realidad llevo luchando por levantarme más de 20 minutos, desde que la alarma de mi móvil comenzó a sonar insistentemente y empecé a sentir la luz del sol sobre mi cara. Odio esos minutos en los que la dura realidad se cuela en mis sueños sin permiso y termina acabando con mis aventuras nocturnas. A pesar de ello hoy estoy motivado. Me arrastro hacia el baño con una sonrisa en la cara y doy gracias de no cruzarme con nadie en el camino puesto que si hay algo más espeluznante que ver un zombi es ver un zombi sonriente. Tras lavarme la cara, ya más despejado, me subo a la báscula, marca 74,8 kg. No está mal después de haber pasado mes y medio de exámenes infernales y ausencia total de ejercicio. Sin embargo ahí está ella, mi barriga había crecido bastante, causando que dejase de utilizar alguna de mis camisetas preferidas. La lanzo una mirada a lo Clint Eastwood y la amenazo “hoy es el principio de tu fin, hoy comienza el entrenamiento para el Camino de Santiago”.

Esta entrada se escribió originariamente el Martes 5 de Julio de 2011.

lunes 23 de agosto de 2010

Randy Rhoads


Recuerdo que la primera vez que leí el nombre de Randy Rhoads fue en el disco tributo de Ozzy y tenía yo unos 15 años. Al día siguiente en clase le pregunte a Aramis, el colega que despertó en mi el interés por el rock, sobre lo qué sabía del disco. „Es un disco con canciones en directo que Ozzy sacó como tributo a Randy Rhoads, era su guitarrista, el puto amo pero palmó“.

En aquel momento pase del tema, seguí escuchando otros discos y otros guitarristas, sin embargo lo que me dijo mi amigo sobre Randy se me quedó grabado a fuego en la mente de tal forma que ahora, casi 10 años después, todavía lo visualizo sentado en su pupitre destrozado hablándome de Randy. Como no podía ser de otra forma al cabo de unos años acabé comprándome el disco “Tribute” y tras escucharlo, en pocos meses acabé haciéndome con los otros dos álbumes de Ozzy en los que tocó Randy. Está actualización pretende dar a conocer brevemente la época que vivió como guitarrista de Ozzy Osbourne así como ser mi particular forma de rendirle tributo.


En 1979 Ozzy Osbourne dejó Black Sabbath para iniciar su carrera en solitario. Lo primero era buscar un buen guitarrista así que organizó unas pruebas en Los Ángeles a las que se presento Randy Rhoads. Él recordaba así el momento: “Cuando bajé allí me dijo que los otros guitarristas que probaba tenían paredes de Marshalls Echoplexes. Yo había llevado un pequeño amplificador de prácticas. Empecé a afinar y me dijo:´Has conseguido el trabajo´. No había tenido oportunidad de tocar ni había hecho jam con ningún músico”. Así las gasta Ozzy, no se sabe si tuvo una premonición con Randy o es que no le apetecía seguir con las pruebas y lo eligió por puro azar, el caso es que al final lo contrató y acertó de pleno.

Ozzy conecto muy bien con Randy tanto por personalidad como por el aspecto musical; inmediatamente se pusieron a crear las primeras canciones de la banda junto con el batería Lee Kerslake y el bajista Bod Daisley. El resultado final fue Blizzard of Ozz, el primer álbum del grupo que contiene grandes temas como “Crazy Train”, “I don´t know” o “Goodbye to romance”.


Tras la publicación del disco se produjeron dos sucesos que convirtieron a Ozzy en leyenda del rock. El primero tuvo lugar en una fiesta que organizó la CBS, Ozzy acudió con tres canarios metidos en sus bolsillos, echó a volar los dos primeros como para llamar la atención y al tercero le arranco la cabeza de un mordisco, justo cuando todos los ojos estaban puestos en él. Gracias a esta brutalidad todos los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y pronto se ganó el lleno absoluto en todos los conciertos de la gira.

El segundo suceso que impulsó aun más su fama tuvo lugar en pleno concierto en un número en el que se arrojaban animales de goma como serpientes, ratas y demás. Ozzy, en pleno éxtasis del directo, agarró un murciélago real que alguien había lanzado y lo decapitó de un mordisco. Al día siguiente la prensa hablaba de satanismo en un concierto de rock y Ozzy sabiendo perfectamente que este tipo de basura vende discos declaró “Un murciélago es tan sabroso como un burguer de Mc Donnals”. Sin embargo, al cabo de unos años reconoció la verdad “Fue horrible, me dejé llevar por la excitación del show. Puedo asegurar que arrancarle la cabeza con los dientes a un murciélago no es algo divertido. Recuerdo que después del show, me llevaron al hospital y me metieron un montón de inyecciones contra la rabia. Fue una de las peores experiencias de mi vida”.


En 1981 lanzaron su segundo disco, Diary of a Madman, en mi opinión el mejor disco de toda la historia de Ozzy. En ese mismo año Randy recibió el premio Guitar Player al mejor guitarrista del año, el premio más prestigioso con el que un guitarrista puede llegar a soñar.

La banda comenzó la gira del nuevo disco con tanto o más éxito que la del anterior: estadios llenos, repeticiones de conciertos en el mismo lugar y escándalos que atraían a la prensa como carroña a los buitres. En Texas, Ozzy se meo en el monumento de la independencia Tejana vestido de mujer con lo que se ganó no pocos enemigos conservadores mientras que fue muy bien recibido por los mejicanos.


El 19 de marzo de 1982, en Florida tuvo lugar el terrible accidente de avión que segó la vida de Randy Rhoads. Esa mañana Randy y la maquilladora del grupo se subieron a la avioneta que pilotaba el conductor del autobús tras haberse pasado la noche conduciendo. En una de las pasadas rasantes un ala de la avioneta chocó contra el autobús de la banda en el que se encontraban Ozzy y el resto del grupo. El aparato se estrelló contra el garaje de una casa a unos pocos metros y murieron los tres. Existen distintas versiones sobre lo que pasó, la mujer de Ozzy, Sharon declaró: “La noche anterior habíamos tocado en Knoxville y, en el viaje a Orlando, la ex-mujer del conductor vino con nosotros. Yo no estaba conforme con que viniese en el bus porque hacía muy poco tiempo que se habían divorciado y se llevaban muy mal, pero no pude impedirlo. La noche fue un infierno; gritos y más gritos. Cuando llegamos a Orlando aparcamos al lado de una pequeña pista de aterrizaje y al conductor, que también era piloto, se le ocurrió ponerse a los mandos de una avioneta y convenció a Randy y a Rachel para que le acompañasen. Luego, todo fue muy rápido: mientras Don Airey preparaba su cámara para hacerles unas fotos, ellos montaron en la avioneta con el jodido conductor, despegaron y, cuando estaban en el aire, el tipo enloqueció, supongo que por el asunto de su mujer, y estrelló la avioneta contra el bus intentando alcanzarla. Días después, nos enteramos que a ese cerdo le habían retirado la licencia de piloto por ser el responsable directo de la muerte de un chico llamado Jake Duncan. También descubrimos a través de la autopsia que, antes de despegar, había esnifado coca; lo curioso es que Randy odiaba los aviones”.

Ozzy comentó al respecto “…yo estaba durmiendo y el pobre chico incrustó el avión en el bus; si hubiéramos estado dos metros más allá, hubiéramos podido morir todos… Paramos frente a un campo de aviación y los dos chicos se subieron para hacer una foto aérea del bus, se acercaron tanto o calcularon tan mal que fueron a chocar contra un árbol y contra el vehículo, yendo a parar a una casa que estaba sólo a 25 pies mío, lo que no era muy lejos, la verdad”


La muerte de Randy Rhoads entristeció a muchos fans que, hoy en día siguen visitando su tumba, pero fue especialmente dolorosa para su madre con la que tenía un vinculo especial (su padre les abandonó cuando tenía tan solo 1 año) y para Ozzy que lo tenía casi por una especie de hermano pequeño.

Afortunadamente, gracias a su maestría con la guitarra, su legado sigue perdurando; las revistas de rock le rinden tributo periódicamente, los nuevos artistas le citan entre sus influencias clave, da nombre a toda una serie de guitarras de la marca Jackson y está en la mente de personas como yo que ni habíamos nacido cuando nos dejó. Grande Randy Rhoads!