jueves 7 de julio de 2011

El Camino de Santiago (I)

Salto de la cama, son las 9:30 de la mañana. En realidad llevo luchando por levantarme más de 20 minutos, desde que la alarma de mi móvil comenzó a sonar insistentemente y empecé a sentir la luz del sol sobre mi cara. Odio esos minutos en los que la dura realidad se cuela en mis sueños sin permiso y termina acabando con mis aventuras nocturnas. A pesar de ello hoy estoy motivado. Me arrastro hacia el baño con una sonrisa en la cara y doy gracias de no cruzarme con nadie en el camino puesto que si hay algo más espeluznante que ver un zombi es ver un zombi sonriente. Tras lavarme la cara, ya más despejado, me subo a la báscula, marca 74,8 kg. No está mal después de haber pasado mes y medio de exámenes infernales y ausencia total de ejercicio. Sin embargo ahí está ella, mi barriga había crecido bastante, causando que dejase de utilizar alguna de mis camisetas preferidas. La lanzo una mirada a lo Clint Eastwood y la amenazo “hoy es el principio de tu fin, hoy comienza el entrenamiento para el Camino de Santiago”.

Esta entrada se escribió originariamente el Martes 5 de Julio de 2011.

1 comentarios:

  1. Estaré pendiente de este "Diario de una barriguita"...

    ResponderSuprimir